Ideas sueltas sobre el Mundial

Terminó el Mundial de Fútbol. Anoche mientras las caravanas celebrando el triunfo italiano se escuchaban todavía por Candelaria (caravanas a veces de un carro, o de dos motos, o de dos peatones con bandera), trataba de reunir mentalmente todas las ideas sueltas que sobre el certamen quería desarrollar aquí. Y como ninguna era tan extensa como para un post, y dado que se me pasó el tiempo, las resumo todas aquí, sin orden ni conclusión aparente. Sólo humildes opiniones.

  • Disfruté, como muchos, del torneo. Hay hiperfanáticos, hay quienes no le pararon en absoluto; yo encendía el televisor en la oficina, comentaba con los panas, me detenía frente a un local si estaba en la calle para enterarme de cómo iba un partido, llenaba mi calendario con los goles. No tenía ningún favorito definitivo, sino varios y por comodidad; no aposté ni jugué quinielas. Lo normal-promedio, tirando a menos.
  • Reconozco que el resto del tiempo no veo fútbol, no sigo a ningún equipo, no me entero de los campeonatos de liga: soy lo que se dice un aficionado de Mundial, un fan de cada 4 años. ¿Por qué? No sé: hay algo de grandioso en que la justa sea mundial, sean equipos nacionales. Plus, todos los aspectos organizativos y de imagen (soy diseñador gráfico, después de todo) me apasionan. Hay, eso sí, apreciación por el juego. El fútbol puede ser bello, disfruto como niño de una jugada maestra, un gol bonito. Si el mundial fuera de béisbol, o de golf, o de basket, no perdería un segundo en mirarlo...
  • Cuando Venezuela participe finalmente en un Mundial (¿Suráfrica?) será un poco más aburrido seguir el torneo, teniendo que aupar a un solo equipo, por lo demás con pocas posibilidades. ¡No me tilden, por favor, de apátrida sin leer mi razonamiento! Durante todo el Alemania 2006, no era difícil encontrar en la calle hinchas a favor de cualquiera de los 32 equipos participantes —más fácil aún en TV, pues cada canal juntó a conveniencia seguidores según el partido a transmitir. De seguro seguirá habiendo, cuando la vinotinto juegue, quienes prefieran al once de la tierra de sus padres o de su novio/a de turno. Para quienes apuesten a los nacionales, las emociones serán intensísimas, aunque tal vez cortas; habrá que tener un equipo de backup.
  • La participación de la vinotinto tal vez me quite lo acomodaticio de ir a varios equipos a la vez, lo que llevaba además a no pocas penosas contradicciones: si juegan, por ejemplo, Argentina e Italia, me caen bien los australes, pero, ay, más adelante tengo que aupar a los de la bota porque juegan con Alemania, quienes ahora no me caen tan bien a pesar de que hace dos días ligaba que le ganaran a equis... y así.
  • Al venezolano le gusta anotarse a ganador, pegarse con el que tiene más posibilidades de triunfo. Así no tenga ningún nexo cierto con el equipo: por eso Brasil es nuestro equipo nacional. Es cómodo, conveniente: no hay que estar yendo a juegos aquí, ni alternar victorias y derrotas en liga nacional, ni saber de jugadores. ¿Goleó Brasil? "Ganó MI equipo". ¿Otra razón? Si fuese por la vecindad, me gustaría que Colombia clasificara a ver si aquí los aupamos por encima de la canarinha, siendo que están más cerca y nos unen con ellos más fuertes lazos de afinidad. Que ya lo dijo Ronaldo en 2002 cuando le pidieron saludos "a los hermanos venezolanos": —Hermanos no: vecinos.
  • Las colonias. Una final Italia-Portugal hubiese sido la locura en Caracas —o Venezuela— por la abundancia de sus descendientes en estas tierras. España habría completado la casi totalidad de los hijos de europeos acá, pero al parecer ni siquiera en la península daban mucho por su actuación...

Me quedan algunas ideas por ahí flotando, pero creo que las mayores inquietudes las desgajé ya. Además, no quiero hacerme de enemigos gratuitamente. A mis amigos hinchas, saludos. Y por sobre todas las cosas, keep in mind (ahí cayó el resto de mi diplomacia): se trata sólo de un juego...

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2 comentarios:

  1. AquaJcho Says:

    ja,ja,ja Quique, eres osado tocando el tema hermano, en especial por los fanáticos que pululamos en el ambiente. Sin embargo, no me consideres como enemigo ni mucho menos, cada quien hace lo que su mente y cuerpo dicta. Coincido contigo en mucho de lo que dices. Cuando la vinotinto vaya al mundial, nuestra sangre hervirá de pasión y de seguro lloraremos en colectivo, pero será algo único, mágico. De resto, que cada quien apoye al que pueda.

    Saludos

  2. Inos. Says:

    Sin ser radical, sepa que el fútbol es el fútbol y lo demás es monte y culebra!!! XD

    Bromas aparte, ha sido una una minuciosa disección de la "psicología deportiva" del venezolano, si es que se puede llamar así a ese apasionamiento express que caracteriza al habitante de estas tierras por el juego (fútbol, béisbol, caballos, triples, truco, etc).

    Se lo toman en serio, sin duda. Pero al norte del sur la seriedad nunca es de largo metraje... además hay que aprovechar: esas fiebres venden.

    Saludos desde el mediocampo.